¿Es justificado desconfiar
de Apple después de los ataques que recibió su servicio de iCloud?
La respuesta práctica debe
ser “no”.
De acuerdo a lo que Apple ha
dicho al respecto, los ataques no se aprovecharon de un bug “grande” en su
seguridad, y más bien, fueron ataques específicos a cuentas determinadas, en
este caso de varias celebridades de Hollywood.
Para entender mejor lo que
ocurrió Dave Lewis, experto en seguridad digital explica que el acceso a las
cuentas de iCloud (en este caso en
particular) se logró con el uso de un código repositorio llamado Github que le
permite al hacker descifrar el código de una cuenta determinada utilizando el
servicio “Find my Phone” desde el cual se podrían realizar varios intentos para
adivinar el username y password de la víctima sin temor a quedar restringidos
en el acceso por superar un número de intentos determinado por Apple (como
ocurre si no introducimos los datos correctos de la manera tradicional).
En términos generales,
iCloud es un servicio bastante útil que permite tener un respaldo en línea de
nuestras fotografías, contactos, aplicaciones e información variada con una
actualización instantánea. El problema es que antes del escándalo suscitado en
los días pasados, muchos no sabían del funcionamiento de dicha plataforma. Y es
que iCloud está activo en nuestros dispositivos de la marca Apple desde la primera
vez que utilizamos el dichoso aparato.
La cruda realidad es que
Apple como muchas otras empresas, enfrentan ataques por hackers todos los días,
que a veces rondan en los cientos. La responsabilidad atribuida a la empresa es
proporcional al nivel de conocimiento que tenía la empresa con respecto a la
vulnerabilidad de su servicio en un tema que algunos expertos ya le habían
señalado meses atrás.
Es cierto, no pudo caer en
peor momento un ataque cibernético de esta magnitud para la empresa. A tan solo
unos días de una importante conferencia donde se revelaría el nuevo iPhone 6 y
quizá el nuevo iWatch, Apple ahora debe tomar una postura pública que evite
lesionar más la confianza que tiene el consumidor hacia su marca.
Puede resultar que nunca sepamos
a qué punto Apple ignoró un problema que ya se le había señalado con
anterioridad en su sistema de seguridad, y es por eso que quizá la triste
conclusión a la que se puede llegar en este caso en particular es que lo mejor
será no tomarse fotos de desnudos sin estar conscientes de que existe una
posibilidad de que se filtren.
Twitter: @gabofanfare
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