sábado, 24 de enero de 2015

¿Es tiempo de sorprendernos por los HoloLens de Microsoft?

La conferencia que ofreció Microsoft durante la penúltima semana de enero cumplió con muchos de los pronósticos que varios expertos hicieron sobre el esperado evento en Redmond.


Con un Windows 10 que busca unificar todos los ecosistemas en que Microsoft opera (móvil, pc, tablet y xbox) con la apuesta por las Apps universales y la agradable noticia de que el upgrade será gratuito durante el primer año para todos los usuarios de Windows 7,8, 8.1 y sus versiones móviles, parece ser que los ingenieros de Microsoft tomaron las decisiones predichas por muchos.


Entre los anuncios, definitivamente el que causó mayor atención para muchos fue la presentación de la realidad aumentada en su versión Windows con los llamados: HoloLens. 


Si juzgamos por el video introductorio (que pueden encontrar aquí: https://www.youtube.com/watch?v=aThCr0PsyuA) estamos ante uno de los avances más significativos en el mundo de la tecnología.


Más allá de los temáticos Google Glass o los limitados Samsung VR, parece ser que las aplicaciones de los HoloLens de Microsoft tienen un mayor alcance e impacto en nuestra vida diaria. De hecho, es fácil dejar volar la imaginación y comenzar a divisar un mundo fuera de los smartphones que se integra mejor a nuestras acciones cotidianas, con usos que van más allá del ocio en nuestro tiempo libre, y que llega a impactar en nuestro trabajo diario y la manera en que nos relacionamos con otras personas.


Las promesas de HoloLens son por demás ambiciosas, tanto así, que de inmediato me hicieron recordar el llamado “Project Natal” que fuese anunciado por Microsoft en el 2009. Dicho proyecto buscaba revolucionar la manera en que jugamos los videojuegos en casa. Más allá de los controles, el Project Natal nos presentaba un sin fin de opciones de interacción con nuestra consola Xbox 360 utilizando nuestro cuerpo como mando, nuestra voz para dar órdenes y nuestros rasgos faciales para proteger nuestra privacidad.  Si la descripción les suena parecida, seguramente es porque llegaron a conocer el Project Natal con su nombre de lanzamiento: Kinect.


El Kinect resultó ser una consola que en varias ocasiones se vio rebasada en las promesas que Microsoft hizo durante aquella presentación del 2009, de hecho, los resultados de Kinect en las tareas más sencillas resultaron ser, en el mejor de los casos, aceptables.


Las limitaciones tecnológicas entre lo que Kinect quería y podía hacer estaban muy claras con el primer día de uso. Incluso su versión mejorada, lanzada con el Xbox One, resultó lo suficientemente desaprovechada como para terminar siendo relegada del sistema el año pasado (con el fin de abaratar costos por cierto).
En el mejor de los casos, el Kinect de Microsoft será recordado como uno de esos intentos desesperados por unirse a la competencia en los controles de movimiento que detonó Nintendo con el Wii que no rindió resultados excepcionales.


Ahora parece que es el turno de los HoloLens por cumplir las altas expectativas que Microsoft ha proyectado en la conferencia de enero. Por lo pronto yo no puedo dejar de preguntarme ¿Será HoloLens otro Kinect para Microsoft?


Twitter: @gabofanfare


sábado, 10 de enero de 2015

Apuntes del Internet de las cosas en México

El internet de las cosas es el siguiente paso que el mundo tomará para simplificar muchas actividades que por años hicimos fundamentalmente igual. Cosas como manejar un automóvil, utilizar la cocina o monitorear nuestros hábitos de ejercicios ocurrirán ahora con dispositivos que, conectados a internet, ayudarán al usuario a realizarlas de manera mucho más eficiente, rápida o conveniente según sea el caso.


Con gigantes como Samsung apostando fuerte en que el 90% de todos sus dispositivos equipados con capacidad IoT (internet of things en inglés) para el 2017, sumando a otras empresas como Google con su integración de Nest en la manera que vivimos y los primeros dispositivos certificados por Apple y su Home Kit, algo quedó claro. El internet de las cosas fue el tema central del CES en su edición 2015.


La historia en México no podría ser alentadora para esta nueva tecnología.


De acuerdo a los datos que arroja el Módulo sobre disponibilidad y uso de las tecnologías de la información en hogares de este año, elaborado por el INEGI, en el 2014 apenas hubo un crecimiento de 3.1% de usuarios conectados a internet con respecto a la misma medición en el año pasado.


A detalle, estamos hablando de que en México solamente el 38.3% de los hogares cuentan con una computadora. De los cuales, no todos tienen acceso a internet.


Las cifras no resultan para nada alentadoras frente al panorama complicado que vive México en 2015 con volatilidad en el tipo de cambio del peso frente al dólar y la inestabilidad social que vive el país en el ámbito social-político.  Es cierto que las proyecciones de IDC en lo que se refiere al internet de las cosas en México son optimistas.


Con un estimado de 46.5 a 58.2 millones de dispositivos conectados a internet, IDC estima que México responderá entre un 16% y 20% a conexiones en este “internet de las cosas” de América Latina. Pero quizá es demasiado pronto para hablar de cifras tan optimistas cuando la competencia no está lo suficientemente madura para atraer a casi la mitad de usuarios que en total están conectados a internet en México.


El 2015, en todo caso, será un año clave para el desarrollo de infraestructura y competencia con la llegada de AT&T a México y los nuevos lineamientos que el IFT deberá aplicar al mercado de interconexiones en el país. 

Sin embargo, quizá los resultados los veamos hasta el 2016 o 2017 con las nuevas estrategias de posicionamiento de un Iusacell rebautizado por su nuevo dueño, un Grupo Televisa insistente en la entrada al servicio de internet con mega inversiones como su compra de Telecable en Jalisco, y además, un Telcel revitalizado por la futura venta de parte de esos activos que los tienen castigados bajo los esquemas de preponderancia de la IFT.



En términos simples, el 2015 no será el año del internet de las cosas en México, a lo mejor ni siquiera el 2016. Pero si las empresas hacen bien su trabajo, quizá para el 2017 veamos las condiciones para comprar un automóvil inteligente al que podamos hacer pleno uso de sus capacidades.

sábado, 3 de enero de 2015

El final del MP3

Nilay Patel, editor en jefe de The Verge, publicó un video en la cuenta oficial de dicho sitio en youtube durante septiembre del año pasado que levantó varias críticas negativas. En dicho video, Patel habla sobre lo que Sony presentó en el IFA del 2014, donde destacaron la presencia del Sony Xperia Z3 y su conectividad con el PS4.

En el video publicado por The Verge, Patel menciona de manera muy breve y con mucha ironía el Sony Walkman NWZ-A17. En términos muy someros, el reconocido editor se refiere a dicho dispositivo como algo que “no comprendía por su audacia de siquiera existir”  y que “pertenece al 2006”.

Es difícil culpar a Patel por sus comentarios sobre el A17 de Sony. Sobre todo considerando que el nuevo Walkman de Sony cuesta 300 dólares, lo que viene siendo lo mismo a un iPod Touch o un celular de gama media. Sin embargo, al hacer esos comentarios también se está ignorando una de las industrias que mayor fuerza ha estado tomando en los últimos años. El mercado de la música en alta calidad.

La música en Hi-Res (o alta resolución en nuestro idioma) es una de esas nuevas tendencias que podemos ver reflejadas en todos lados. Desde el auge por los audífonos que prometen mejor calidad de sonido como los de la marca Bose y Beats, hasta los archivos de audio comprimidos en formato MPA PLUS, FLAC y MP3 320 que dominan los mayores servicios de distribución de música digital como Itunes, Spotify y Tidal.

La realidad es que hace cinco años la mayoría de las personas no les importaba si había distintas compresiones en un archivo de MP3, y la mayoría eran felices con sus Apple earbuds sin importar a que sonaran como dos latas viejas chaciendo ruido en sus oídos. Pero ahora los gustos son otros.

Nada más en 2014, la venta de vinilos y el consumo de música en formato streaming aumentaron un 50% según datos de Nielsen SoundScan. Cifras que resultan positivas ante un declive en las ventas de discos tanto en su formato de CD como en el tradicional iTunes.

Lo cierto es que el público busca mejor calidad de sonido en sus reproductores de música. Quizá en un par de años, la gente común como usted y yo, dejemos de cuidar no solamente la calidad de los audífonos que compramos, sino también en nuestros reproductores de música y los servicios de streaming que frecuentamos. Si llegamos a ese punto, entonces un Walkman de Sony que reproduce música en FLAC podría ser algo realmente atractivo para nuestros oídos. Y entonces, ahora sí, comprenderemos lo perdido que estaba Nilay Patel con sus comentarios.


sica y ﷽﷽﷽ros reproductores de molamente la calidad de los auf como en el tradicional iTunes.
areciera que sus oidos.en formato