sábado, 4 de octubre de 2014

¿Qué será de Facebook?

Es fácil ver una oportunidad de negocio en los tropiezos de Facebook con respecto a la privacidad de sus usuarios. Están los reportes donde la red social más grande del mundo compartió información de miles de “facebookeros” con fines lucro y estudios sociológicos. También hay acciones mucho más directas, como el uso de algoritmos para programar lo que el usuario mira en su línea del tiempo con respecto a anuncios publicitarios. Y ahora la red social que está aprovechando todos estos puntos se llama Ello.

Ello es una red social que solo puede ser accedida por medio de una invitación, la cual es solicitada cuando damos click en “Agree” al manifiesto de dicha red. Según las últimas cifras difundidas por su creador Paul Budnitz, entre invitaciones enviadas por sus usuarios, las que se solicitan y quienes abren nuevas cuentas, Ello registra 50,000 nuevos movimientos por hora.

Como otras redes sociales en el pasado (Lockerz, Pinterest, etc.) la primera fase de Ello se limita al esquema de invitaciones para evitar el colapso de sus servidores.

Más allá de la idealista postura de Ello, las cifras son contundentes. De acuerdo a la encuesta de Mylife.com, de 4,000 usuarios entrevistados el 82.9% de ellos dijeron no confiar en la red de Mark Zuckerberg.

¿Y cómo no hacerlo? Las campañas agresivas de publicidad en Facebook le significaron ingresos por más de 15 billones de dólares al joven Zuckerberg en las estimaciones de este año de Forbes.

Aunque 15 billones vienen acompañados de un precio, en este caso el precio es la opinión pública de Facebook. Budnitz y su red social Ello se han beneficiado de un simple manifiesto que resume de una manera adecuada en lo que se está convirtiendo Facebook “una red de publicidad que antes era social”. Y claro, es aún más sencillo antagonizar al gigante cuando comete errores tan vergonzosos como el de no permitir que artistas travestis puedan usar sus nombres artísticos para identificarse en su perfil.

Como toda historia es fácil deducir que con el éxito de una empresa viene acompañado de un sentimiento “deshumanizador” de la misma, algo así como cuando el underdog se vuelve el campeón indiscutible. Sin embargo ¿Cómo es entonces que en la encuesta previamente citada de Mylife, Google aparece con solo 52.8% de desconfianza por parte de los mismos encuestados?

La clave quizá esté en la discreción. Mientras los movimientos turbios debajo del agua de Facebook se conocen tarde o temprano. Google tiene menos tropiezos en el ojo público, y por el contrario, aprovechan cada oportunidad para mejorar su servicio que es alimentado por nuestros datos de una manera tan silenciosa que la mayoría lo pasamos por alto.

Y es que si siguen los tropiezos es probable que en unos años veamos una “explosión” de redes sociales que prometen discreción y privacidad como Ello, la pregunta entonces será ¿Cuánto tiempo tendrá que pasar para que dichas empresas colapsen sobre sus sueños utópicos? Y es que los servidores como casi todo en la vida, cuestan dinero.


Twitter: @gabofanfare

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