sábado, 23 de agosto de 2014

Lo que Windows 9 debe hacer para no ser otro Windows 8

El peor enemigo de Windows 8 fue la percepción del público. Aun con las actualizaciones (pocas pero sustanciales), lo cierto fue que Microsoft supo abogar por los cambios en su sistema operativo sin comprometer su diseño. Cambios que no han sido suficientes para perder incluso consigo mismos (actualmente Windows 7 se vende mejor que 8)

El destino del sistema operativo parece haber quedado definido con un reciente post en el blog de Brandon LeBlanc, manager de comunicación de la empresa, donde deja claro que no habrá una segunda actualización para Windows 8.1

El reto para Microsoft ahora, será lanzar un producto que cambie los hábitos de sus propios consumidores con una “actualización” que en realidad es un nuevo sistema operativo. Algo a lo que los usuarios de Mac están muy acostumbrados.

¿Pero qué otra opción le queda a Microsoft? A estas alturas, los cambios que piden sus usuarios en el actual sistema operativo podrían terminar con la accidentada reputación de W8. Un regreso del botón de inicio y los rumores de un nuevo navegador serían cambios muchos más orgánicos en un nuevo sistema operativo que en un cambio radical de lo que el consumidor ya da por hecho en el diseño de Windows 8.

Otro punto a favor que podría jugar en pro de las ventas para Microsoft es la postura de Satya Nadella, CEO de Microsoft, para impulsar el uso de la nube en sus productos. Además de que las inversiones agresivas que Microsoft planea hacer en sus servicios de nube podrían significar el gran diferencial que la empresa necesita para lograr que su público se cambie al nuevo OS.

Será interesante analizar si Windows 9 puede llegar a significar un nuevo éxito para que la empresa logre revertir las cifras de usuarios que están migrando al Mac OSX y se consiga lo que Anthony Leather llama “el efecto Vista”, donde Microsoft tiene un fracaso seguido de un claro éxito entre cada OS.



Twitter: @gabofanfare


No hay comentarios:

Publicar un comentario