La conferencia que ofreció Microsoft durante
la penúltima semana de enero cumplió con muchos de los pronósticos que varios
expertos hicieron sobre el esperado evento en Redmond.
Con un Windows 10 que busca unificar todos
los ecosistemas en que Microsoft opera (móvil, pc, tablet y xbox) con la
apuesta por las Apps universales y la agradable noticia de que el upgrade será
gratuito durante el primer año para todos los usuarios de Windows 7,8, 8.1 y
sus versiones móviles, parece ser que los ingenieros de Microsoft tomaron las
decisiones predichas por muchos.
Entre los anuncios, definitivamente el que
causó mayor atención para muchos fue la presentación de la realidad aumentada
en su versión Windows con los llamados: HoloLens.
Si juzgamos por el video introductorio (que
pueden encontrar aquí: https://www.youtube.com/watch?v=aThCr0PsyuA)
estamos ante uno de los avances más significativos en el mundo de la
tecnología.
Más allá de los temáticos Google Glass o los
limitados Samsung VR, parece ser que las aplicaciones de los HoloLens de
Microsoft tienen un mayor alcance e impacto en nuestra vida diaria. De hecho,
es fácil dejar volar la imaginación y comenzar a divisar un mundo fuera de los
smartphones que se integra mejor a nuestras acciones cotidianas, con usos que
van más allá del ocio en nuestro tiempo libre, y que llega a impactar en
nuestro trabajo diario y la manera en que nos relacionamos con otras personas.
Las promesas de HoloLens son por demás ambiciosas,
tanto así, que de inmediato me hicieron recordar el llamado “Project Natal” que
fuese anunciado por Microsoft en el 2009. Dicho proyecto buscaba revolucionar
la manera en que jugamos los videojuegos en casa. Más allá de los controles, el
Project Natal nos presentaba un sin fin de opciones de interacción con nuestra
consola Xbox 360 utilizando nuestro cuerpo como mando, nuestra voz para dar órdenes
y nuestros rasgos faciales para proteger nuestra privacidad. Si la descripción les suena parecida, seguramente
es porque llegaron a conocer el Project Natal con su nombre de lanzamiento:
Kinect.
El Kinect resultó ser una consola que en
varias ocasiones se vio rebasada en las promesas que Microsoft hizo durante
aquella presentación del 2009, de hecho, los resultados de Kinect en las tareas
más sencillas resultaron ser, en el mejor de los casos, aceptables.
Las limitaciones tecnológicas entre lo que
Kinect quería y podía hacer estaban muy claras con el primer día de uso.
Incluso su versión mejorada, lanzada con el Xbox One, resultó lo
suficientemente desaprovechada como para terminar siendo relegada del sistema
el año pasado (con el fin de abaratar costos por cierto).
En el mejor de los casos, el Kinect de
Microsoft será recordado como uno de esos intentos desesperados por unirse a la
competencia en los controles de movimiento que detonó Nintendo con el Wii que
no rindió resultados excepcionales.
Ahora parece que es el turno de los HoloLens
por cumplir las altas expectativas que Microsoft ha proyectado en la
conferencia de enero. Por lo pronto yo no puedo dejar de preguntarme ¿Será
HoloLens otro Kinect para Microsoft?
Twitter: @gabofanfare
No hay comentarios:
Publicar un comentario