“Desearía
que nos hubieran avisado antes” dijo el presidente de Estados Unidos, Barack
Obama, en sus declaraciones respecto a los ataques cibernéticos que Corea del
Norte cometió hacia Sony (ataque que por cierto, aún no está confirmado sea
responsabilidad de dicha nación). La declaración del mandatario americano me
parece una burla.
Por
años, la Casa Blanca ha gastado millones de dólares en proteger su
infraestructura de ataques cibernéticos; Dejando a su suerte a miles de corporaciones
y startups tecnológicos (como Sony) frente a ataques focalizados por unidades
de inteligencia informática. ¿Con que descaro ahora Obama dice que Sony cometió
un error al haberse dejado intimidar frente a ataques criminales? ¿Qué hizo
Estados Unidos para prevenir dichas agresiones? Y aún más importante ¿Qué
piensa hacer Estados Unidos en represalia por dichos ataques?
El
problema con Sony no es tan sencillo. No solamente se vulneró la imagen de una
de las empresas más importantes de tecnología en el mundo, sino que también, se
ha demostrado que no existen medidas de control globales que determinen las
acciones a tomar por la comunidad internacional frente a un ataque cibernético
por parte de un país en específico. Una cosa es perseguir a los autores de
sitios que fomentan la piratería como Fredrik Neij de PirateBay, y otra cosa es
buscar sancionar a un dictador de la talla de Kim Jong Un.
¿Qué
tipo de sanciones se le puede imponer a un país de por si empobrecido por los
bloqueos comerciales y su alto control militar? Es cierto que un ataque como el
que sufrió Sony compromete la libertad de expresión de una de las naciones que
defiende con mayor ímpetu este derecho natural. Sin embargo ¿Cuál es la forma
exacta en que Obama piensa reforzar dicho derecho cuando se pone en riesgo la
integridad física y moral de cientos de empleados de Sony? No olvidemos que los
archivos robados ahí siguen en los discos duros de quien sea que haya
orquestado el ataque.
Obama no
solo tiene la obligación de defender la integridad de Sony, también tiene la
obligación de establecer un precedente en la seguridad y mecanismos de defensa
en las redes de todas las compañías privadas que generar trabajos en su país.
Es momento de que la casa blanca comience a invertir recursos en la seguridad
de sus ciudadanos al mismo tiempo que coordine los esfuerzos internacionales
por establecer medidas efectivas y justas de sanciones a los países que
vulneren la seguridad del comercio global mediante ataques en la web.
Eso sí,
no deja de ser irónico pensar en Estados Unidos como un protagonista en la
defensa por la seguridad del mismo internet que ellos ha usado para espiar a
otros países y censurar a otros.
Twitter:
@gabofanfare
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