Si en artículos anteriores hablé sobre “la
carrera armamentista” en los servicios de nube, entonces los servicios de
música en formato streaming podría ser otra batalla en los ojos del consumidor.
La realidad es que Spotify se mantiene como
el claro ganador en el mercado actual con ingresos aproximados en 1.2 billones
de dólares con una cifra aproximada de 6 millones de usuarios “premium” que
pagan cada año una suscripción que les evita escuchar los molestos (y poco
creativos dicho sea de paso) anuncios publicitarios que produce la marca. Sumen
esos 6 millones a 18 millones de usuarios activos más que aprovechan el
servicio aguantando el suplicio de los anuncios comerciales.
Ahora, las millonarias ganancias que se está
embolsando Spotify con sus usuarios premium no es la cifra total si se
considera el dinero que la compañía gana con su publicidad.
Lástima que Spotify aún no ha salido a la
bolsa para conocer más datos.
Está claro que Google no piensa desaprovechar
la oportunidad que tiene con Youtube para monetizar aún más su plataforma con
servicios de suscripción. Con todo y que el sitio de videos le está generando ganancias
por 7.2 billones de dólares este año y 5.6 billones el año pasado.
El asunto aquí es si Music Key podrá ser lo
suficientemente atractivo como para robarle mercado a Spotify y sus otros
competidores como Beats y Deezer.
Con respecto al éxito de Music Key, el
pronóstico de su servidor podría ser un aventajado “Si, pero tomará un tiempo”
Aunque no deja de ser atractivo el hecho de
que una suscripción a Music Key le otorga al usuario acceso gratuito a Google
Play Music (el verdadero rival de Spotify en la estricta definición del
servicio), la realidad es que la tendencia del mercado podría verse afectada
por el auge de la calidad alta del contenido musical.
Dos de los factores que podrían afectar la
percepción del usuario hacia la ya tradicional calidad de sonido en 320 Kbps en
44100 Hz es la entrada de los audífonos Beats en los dispositivos Apple
utilizando los puertos Lightning que aumentarían dramáticamente la calidad de
sonido.
Esto sin contar con la entrada de otros
servicios como Tidal, que ofrecen al usuario la posibilidad de escuchar la
música en Free Loslees Audio Codec (FLAC) o el llamado Apple Loosless Audio
Codec (ALAC) que sin duda, ayudarán a recordarle al usuario, la increíble
calidad de sonido que solían tener esos viejos Cds que ahora solo acumulan
polvo en la mayoría de las tiendas.
¿Y qué hay de Taylor Swift? Sin lugar a
dudas, la postura de la exitosa cantante Pop, acompañada de la guerra de
declaraciones de su disquera con Spotify, ha ayudado a reforzar el estigma de
que los servicios en streaming no son rentables para el artista o banda que
pone su discografía a su disposición. En el ojo popular, tener a un artista tan
reconocido como Swift diciendo que VEVO le paga un salario “más justo” por las
reproducciones de sus videos en Youtube que lo que Spotify le paga por cada
play en su servicio, quizá pueda ayudar a que más de un usuario contrate el
servicio de Google sobre el de Daniel Ek.
Por lo pronto no queda más que seguir
esperando, mientras algunos locos seguimos comprando nuestros discos en las
tiendas anticuadas que muchos adolescentes nunca han visitado en su vida.
Twitter:
@gabofanfare
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