sábado, 15 de noviembre de 2014

Youtube, Taylor Swift, Spotify y otros demonios.


Si en artículos anteriores hablé sobre “la carrera armamentista” en los servicios de nube, entonces los servicios de música en formato streaming podría ser otra batalla en los ojos del consumidor.

La realidad es que Spotify se mantiene como el claro ganador en el mercado actual con ingresos aproximados en 1.2 billones de dólares con una cifra aproximada de 6 millones de usuarios “premium” que pagan cada año una suscripción que les evita escuchar los molestos (y poco creativos dicho sea de paso) anuncios publicitarios que produce la marca. Sumen esos 6 millones a 18 millones de usuarios activos más que aprovechan el servicio aguantando el suplicio de los anuncios comerciales.

Ahora, las millonarias ganancias que se está embolsando Spotify con sus usuarios premium no es la cifra total si se considera el dinero que la compañía gana con su publicidad.

Lástima que Spotify aún no ha salido a la bolsa para conocer más datos.

Está claro que Google no piensa desaprovechar la oportunidad que tiene con Youtube para monetizar aún más su plataforma con servicios de suscripción. Con todo y que el sitio de videos le está generando ganancias por 7.2 billones de dólares este año y 5.6 billones el año pasado.

El asunto aquí es si Music Key podrá ser lo suficientemente atractivo como para robarle mercado a Spotify y sus otros competidores como Beats y Deezer.

Con respecto al éxito de Music Key, el pronóstico de su servidor podría ser un aventajado “Si, pero tomará un tiempo”

Aunque no deja de ser atractivo el hecho de que una suscripción a Music Key le otorga al usuario acceso gratuito a Google Play Music (el verdadero rival de Spotify en la estricta definición del servicio), la realidad es que la tendencia del mercado podría verse afectada por el auge de la calidad alta del contenido musical.

Dos de los factores que podrían afectar la percepción del usuario hacia la ya tradicional calidad de sonido en 320 Kbps en 44100 Hz es la entrada de los audífonos Beats en los dispositivos Apple utilizando los puertos Lightning que aumentarían dramáticamente la calidad de sonido.

Esto sin contar con la entrada de otros servicios como Tidal, que ofrecen al usuario la posibilidad de escuchar la música en Free Loslees Audio Codec (FLAC) o el llamado Apple Loosless Audio Codec (ALAC) que sin duda, ayudarán a recordarle al usuario, la increíble calidad de sonido que solían tener esos viejos Cds que ahora solo acumulan polvo en la mayoría de las tiendas.

¿Y qué hay de Taylor Swift? Sin lugar a dudas, la postura de la exitosa cantante Pop, acompañada de la guerra de declaraciones de su disquera con Spotify, ha ayudado a reforzar el estigma de que los servicios en streaming no son rentables para el artista o banda que pone su discografía a su disposición. En el ojo popular, tener a un artista tan reconocido como Swift diciendo que VEVO le paga un salario “más justo” por las reproducciones de sus videos en Youtube que lo que Spotify le paga por cada play en su servicio, quizá pueda ayudar a que más de un usuario contrate el servicio de Google sobre el de Daniel Ek.

Por lo pronto no queda más que seguir esperando, mientras algunos locos seguimos comprando nuestros discos en las tiendas anticuadas que muchos adolescentes nunca han visitado en su vida.


Twitter: @gabofanfare

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