sábado, 22 de noviembre de 2014

Tres apuntes sobre AT&T en México

Con la inminente llegada de AT&T al mercado mexicano mediante la compra de Iusacell, existen muchas cosas que pueden salir mal para el gigante norteamericano. Dejando a un lado las intrigas políticas que señalan una posible colusión entre la firma americana y América Movil, lo cierto es que los siguientes tres puntos pueden ser retos mucho más apremiantes para AT&T.


1.         Iusacell tiene que desaparecer

En un esquema ideal, AT&T “jubilará” el nombre Iusacell a más tardar para el 2017, tiempo suficiente para que la empresa americana desarrollé una estrategia sólida de marketing que ayude a atraer a la mayor cantidad de los 102.5 millones de usuarios mexicanos que hay en el mercado.


Debe quedar claro, la marca Iusacell dista mucho de tener un prestigio intacto. Con cientos de quejas de usuarios en la PROFECO, Iusacell se ha vuelto un nombre que en el mercado se relaciona con servicios deficientes y pobre cobertura. Problemas que van de la mano con el siguiente punto.


2.         Infraestrutcura

Con la adquisición de Iusacell, AT&T también absorbió la deuda y problemas económicos que la firma padeció durante la administración del grupo Salinas. Parte del problema que plaga a Iusacell como a otras empresas de telefonía mexicanas, es la carencia de infraestructura que garantice una buena cobertura de llamadas y velocidad de datos eficiente que mantenga a sus usuarios satisfechos.


Si AT&T planea ingresar con seriedad al mercado mexicano, debe invertir una gran cantidad de capital en fibra óptica que se sume a los 11,000 KM que ya recorren todo el país y que pertenecen a Iusacell. Aún más, las inversiones deben ser rápidas y eficientes para integrarse al rebranding de Iusacell en un par de años.


3.         Absorber o no activos

Gerardo Soria lo dejó muy claro. Las aventuradas declaraciones de Randall Stepehenson, CEO de AT&T, sobre la intención de la empresa por adquirir los activos de Nextel en México pueden verse limitados por las regulaciones impuestas por la Comisión Federal de Competencia que no permitirían que el ancho de banda de un operador exceda los 80 MHz. Haciendo sumas, Iusacell cuenta con 54 MHz, mientras que Nextel acumula un aproximado de 110 MHz, el resultado sería un ancho de banda de 164 MHz en promedio a nivel nacional. Los números exceden el límite máximo establecido.


Los retos son claros y apremiantes, si AT&T quiere entrar en serio al mercado mexicano, debe invertir en serio. De la misma forma que Carlos Slim lo ha hecho con sus empresa y no como otras empresas que no llegan ni al 10% de inversiones en infraestructura como lo hace America Movil.



Twitter: @gabofanfare

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